En entrevista para el programa ´Diálogo Ciudadano´, el fiscal adjunto provincial de la Fiscalía Provincial Especializada en Violencia Contra la Mujer y los integrantes del grupo familiar de Lurín, Antonio Reyes Díaz, explicó el propósito y la aplicación de la Ley de Lucha Contra la Violencia hacia la Mujer.
En una reciente edición del programa ´Diálogo Ciudadano´, el fiscal Antonio Reyes, señaló que la Ley de Lucha Contra la Violencia hacia la Mujer busca prevenir y erradicar toda forma de violencia, garantizando que las mujeres y los integrantes del núcleo familiar vivan libres de agresiones. Subrayó que las medidas de protección son decisiones urgentes que amparan a las víctimas de violencia física, psicológica, sexual y patrimonial, asegurando su bienestar y pleno desarrollo. Reyes explicó que la ficha de valoración de riesgo es clave en este proceso, pues determina si el peligro es leve, moderado o severo. En casos de riesgo severo, las medidas deben dictarse en un plazo máximo de 24 horas; en riesgo moderado, hasta 48 horas; y en leve, hasta 72. Una vez aplicada la ficha, el efectivo policial comunica de inmediato al juez de familia, quien emite las medidas correspondientes a favor de la víctima. El magistrado diferenció las medidas de protección de las garantías personales, aclarando que estas últimas no requieren vínculo entre la víctima y el agresor, a diferencia de las primeras que se aplican dentro del grupo familiar. Además, recordó que el incumplimiento de las medidas constituye el delito de desobediencia y resistencia a la autoridad, sancionado con penas de hasta ocho años de prisión si el agresor vuelve a incurrir en nuevos hechos de violencia. Finalmente, el fiscal resaltó que en zonas rurales donde no existen juzgados especializados, los jueces de paz están facultados para dictar medidas de protección. Según indicó, incluso los informes médicos de centros de salud rurales tienen valor legal suficiente para justificar la intervención judicial. Con ello, la ley garantiza que ninguna víctima quede desamparada, sin importar su lugar de residencia.