OBRAS NUEVAS, VIEJOS PROBLEMAS EN VILLA EL SALVADOR

           

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 30 de octubre de 2025 a las 09:54 a. m.
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Ha pasado ya un buen tiempo desde el domingo 21 de setiembre de aquella polémica inauguración de las pistas y veredas en la Ampliación Max Uhle, Víctor Chero Ramos, Lomas de Mamacona, Aplicación Las Brisas y Villa Unión en Villa El Salvador, y los vecinos aún recuerdan el mal sabor que dejó una obra ejecutada con más entusiasmo político que compromiso técnico. En su momento, las denuncias sobre rampas mal diseñadas, veredas inconclusas y buzones tapados revelaron la improvisación con que se había manejado un proyecto que debía mejorar la calidad de vida de los vecinos, pero que terminó convirtiéndose en símbolo de frustración y desconfianza.

 

La obra, valorizada en S/. 9,692,626.37 soles y ejecutada por la empresa Inversiones Lumi E.I.R.L., debía culminar el 15 de agosto de 2024, pero desde el inicio estuvo marcada por las irregularidades. La municipalidad de Villa El Salvador priorizó la ceremonia de inauguración antes que la supervisión de la calidad, mostrando una vez más cómo el afán por la foto y el discurso puede pesar más que el bienestar ciudadano. Con el tiempo, las quejas de los vecinos, encabezadas por exdirigentes como Kevin Quispe, demostraron que las deficiencias detectadas no eran simples detalles, sino errores estructurales que afectaban la seguridad y accesibilidad del espacio público.

 

También quedó en evidencia una preocupante falta de transparencia. Los vecinos señalaron la ausencia de paneles informativos y la censura de comentarios críticos en las redes oficiales del municipio reflejaron una gestión reacia a rendir cuentas. Esa actitud, más que proteger una imagen institucional, profundizó el desencanto vecinal y debilitó la confianza en las autoridades locales. Años después, el recuerdo de esas prácticas sigue siendo una advertencia sobre cómo la opacidad y la improvisación deterioran no solo las obras, sino también el vínculo entre la ciudadanía y el Estado.

 

Hoy, cuando otras obras se anuncian con similar entusiasmo, la experiencia de Max Uhle, Víctor Chero Ramos, Lomas de Mamacona, Aplicación Las Brisas y Villa Unión debería servir de lección. No basta con cortar cintas ni llenar calles de cemento si el resultado no responde a las verdaderas necesidades del vecindario. Se necesita una fiscalización técnica constante, la participación activa de los vecinos y un compromiso real con la transparencia. Solo así se podrá evitar que la historia se repita y que las veredas de “galleta” sigan siendo testimonio del descuido y la indiferencia de las gestiones municipales de turno.