Lucero Echevarría, exsubprefecta de Villa El Salvador, denuncia represión policial durante la marcha del 15 de octubre y advierte sobre el creciente descontento juvenil frente a un gobierno que considera ilegítimo. La muerte de un manifestante y decenas de heridos avivan la indignación ciudadana.
La jornada de la marcha nacional del miércoles 15 de octubre terminó marcada por la violencia y el luto. En entrevista para ´Diálogo Ciudadano´, Lucero Echevarría, exsubprefecta de Villa El Salvador y actual conductora del programa ´Nuestra Voz al Aire´, relató los momentos de tensión que se vivieron en el centro de Lima durante la movilización, en la que —asegura— la policía actuó con una represión “arbitraria y desproporcionada”. La manifestación, que congregó a miles de ciudadanos en distintas regiones del país, culminó con decenas de heridos y la muerte del joven Eduardo Ruiz Sanz, de 32 años, integrante de un colectivo de hip hop de Lima Norte.
Echevarría, quien participó en la marcha junto a su colectivo, describió un escenario caótico: calles cerradas, gases lacrimógenos lanzados a quemarropa y manifestantes atrapados sin vías de escape. “Fue un Santiváñez 2.0”, señaló, aludiendo a los episodios de represión vividos durante el gobierno de Dina Boluarte. Según su testimonio, incluso periodistas fueron agredidos e impedidos de registrar los hechos. “He visto hasta niños y adultos mayores en la protesta. La policía no tuvo reparo en atacar a todos”, denunció.
La también líder juvenil expresó su preocupación por el impacto que estos hechos tendrán en la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones. “Los jóvenes veían a los policías y se asustaban. La policía ya no genera autoridad, sino miedo”, afirmó. Para Echevarría, las movilizaciones reflejan el hartazgo de una generación que se siente traicionada por la corrupción, la inseguridad y la falta de oportunidades. “Esta marcha fue intergeneracional, pero el protagonismo fue de los jóvenes. Han despertado, y eso ya no se puede detener”, sostuvo.
Finalmente, la exautoridad de Villa El Salvador cuestionó la legitimidad del gobierno de José Jerí, a quien calificó como “títere político” de los sectores que respaldaron a Boluarte. “El presidente debería renunciar. No puede haber paz con un gobierno acusado de violación y represión”, manifestó. Echevarrías advirtió que el costo político de la violencia será alto: “El pueblo despertó, los jóvenes despertaron, y esto va a tener consecuencias”. La entrevista cerró con un llamado a la reflexión: la indignación en las calles parece no apagarse, y el futuro político del país vuelve a pender de un hilo.