En entrevista para el programa ´Diálogo Ciudadano´, el politólogo Andy Phillips analizó la coyuntura política que atraviesa el país tras la destitución de Dina Boluarte y la reciente asunción de José Jerí como presidente de la República.
En entrevista para el programa ´Diálogo Ciudadano´, el politólogo Andy Phillips analizó la coyuntura política que atraviesa el país tras la destitución de Dina Boluarte y la reciente asunción de José Jerí como presidente de la República. Durante la conversación, Phillips destacó que la salida de Boluarte se produjo por una muestra del poder de la presión social y de la juventud movilizada, particularmente de la generación Z, que se convirtió en un factor determinante para precipitar la crisis que llevó al Congreso a tomar esa decisión.
El especialista advirtió, sin embargo, que el relevo presidencial no representa un cambio real de rumbo. En su opinión, la crisis va más allá de la política y revela una falla estructural del Estado peruano, incapaz de garantizar seguridad, justicia y estabilidad. “No es un problema de figuritas, sino de régimen”, sostuvo Phillips, recordando además los antecedentes del nuevo mandatario, a quien calificó como un actor “manipulable” y “parte del mismo sistema” que ha sostenido los blindajes y la impunidad en el Congreso.
Consultado sobre las renuncias de autoridades regionales y locales que buscan participar en las próximas elecciones, el politólogo consideró que este hecho refleja el “oportunismo político” y la “falta de responsabilidad” de ciertos líderes. Mencionó el caso del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien tras prometer completar su gestión decidió dejar el cargo, lo que, según Phillips, “erosiona aún más la confianza y la legitimidad” de la clase política ante la ciudadanía.
Finalmente, Phillips analizó la situación en las regiones del país, donde —dijo— persiste la memoria de las víctimas del sur y un fuerte descontento por la falta de oportunidades. En ese contexto, advirtió que la convocatoria a movilizaciones para el 15 de octubre podría ser más amplia que en semanas anteriores. “Esto no ha terminado; la salida de Dina es apenas el comienzo de un nuevo capítulo de la crisis”, concluyó, subrayando que el futuro dependerá de cómo actúe la ciudadanía y de si el nuevo gobierno logra encaminar una verdadera transición democrática.