Las religiosas abandonaron el país debido a la “extrema inseguridad” que, según ellas, les impedía vivir su carisma de clausura en el distrito de Manchay.
Diez religiosas carmelitas descalzas que vivían en el monasterio de Manchay, en Lima, decidieron abandonar el Perú debido a la “extrema inseguridad física y jurídica” que enfrentaban. La decisión de las religiosas, que ya fue respaldada por el arzobispo de Lima y aprobada por el Vaticano, es un claro reflejo del impacto de la inseguridad en la economía y en el desarrollo social. Las religiosas reabrieron un antiguo convento en Onda, España.
El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, confirmó la llegada de las monjas en una carta pastoral. En el documento, destacó que la decisión de las religiosas responde a que la inseguridad en Perú les impedía vivir plenamente su vocación contemplativa. “La decisión de las religiosas responde a la 'extrema inseguridad física y jurídica' que enfrentaban en Perú, situación que les impedía vivir plenamente su vocación contemplativa”, destacó el obispo.
Fuente: Infobae