Dennis Ramírez García, exoperador de cámaras de la central de monitoreo y videovigilancia de la Municipalidad de Villa El Salvador, denunció públicamente la falta de pago a los trabajadores contratados para el sistema de subcentrales de seguridad, cuya inauguración hasta el momento no se ha anunciado.
Dennis Ramírez García, exoperador de cámaras de la central de monitoreo y videovigilancia de la Municipalidad de Villa El Salvador, denunció públicamente la falta de pago a los trabajadores contratados para el sistema de subcentrales de seguridad, cuya inauguración hasta el momento no se ha anunciado. Ramírez señaló que ingresó el 1 de junio con la expectativa de ser asignado a una de las nuevas subcentrales, pero la gestión municipal ha retrasado la operatividad y, pese a mantenerlos en funciones, no les ha abonado los sueldos acordados.
El denunciante afirmó que el problema no radica en la falta de presupuesto, sino en una deficiente administración por parte de la Subgerencia de Serenazgo. “Hay madres y padres solteros que dependen de ese ingreso, pero ni siquiera se nos cumple con lo único que nos corresponde: nuestro sueldo”, expresó. Ramírez reveló que, aunque fue contratado como operador de cámaras, se le asignaron labores ajenas a su puesto, como apoyo en fiscalización y limpieza, sin que ello signifique una queja, pero sí un ejemplo de la improvisación en la gestión.
En su testimonio, también cuestionó el elevado costo del proyecto de subcentrales, que alcanzaría los 24 millones de soles para 20 unidades, es decir, más de un millón por cada una. Según especialistas consultados por él, con ese monto se podría construir una infraestructura de mejor calidad. Además, denunció que actualmente hay alrededor de 100 trabajadores amontonados en la central, sin poder desempeñar sus funciones debido a la falta de operatividad del sistema.
Ramírez hizo un llamado directo al alcalde Guido Íñigo Peralta y a los funcionarios responsables para que cumplan con el pago de los sueldos atrasados, recordando que reclamar derechos laborales no es un capricho, sino una obligación ciudadana. “Hoy puedo ser yo, mañana puede ser su hijo o su vecino. Cumplan con lo único que nos dan, porque no tenemos beneficios”, concluyó. La denuncia se suma a las críticas vecinales hacia una gestión cuestionada por su ineficiencia y presunto mal manejo de recursos en materia de seguridad ciudadana.