FRÍO QUE DA MIEDO

                      

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 11 de junio de 2025 a las 03:58 p. m.
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El viernes 20 de junio comienza oficialmente el invierno en nuestro país. Sin embargo, el frío ya se deja sentir con intensidad durante las primeras horas de la mañana y por las noches. En las últimas semanas, las constantes lluvias han cubierto de neblina distintas zonas del distrito de Villa El Salvador, dificultando la visibilidad al transitar por las calles. Las bajas temperaturas se hacen más severas para quienes residen en las zonas alejadas del centro del distrito.

En estas áreas periféricas, muchas viviendas son precarias, construidas con paredes de triplay y techos de calamina, materiales que no ofrecen una protección adecuada contra el frío. Además, muchas de estas zonas carecen de pistas y veredas, lo que, sumado a las lluvias, convierte la arena en lodo, dificultando el desplazamiento y aumentando el riesgo de caídas. Año tras año, los vecinos enfrentan una dura batalla contra la humedad y las filtraciones de agua por los techos, viviendo en condiciones que los exponen a enfermedades respiratorias.

En la sierra sur del país, especialmente en los departamentos de Puno, Arequipa, Cusco y otras zonas de similar altitud, estos eventos climáticos se presentan con mayor frecuencia e intensidad, sobre todo entre abril y septiembre. Las madrugadas despejadas, sin nubosidad, agravan el descenso de temperatura, afectando gravemente a la población rural. Muchas de estas comunidades no cuentan con los medios necesarios para afrontar el frío extremo, lo que no solo compromete su salud, sino también su producción agrícola y seguridad alimentaria.

Frente a esta situación, es urgente fortalecer los sistemas de alerta temprana, mejorar la infraestructura en zonas rurales y promover prácticas agrícolas adaptadas al cambio climático. Si bien no se puede evitar la variabilidad del clima, sí es posible mitigar sus efectos a través de una planificación adecuada y políticas públicas inclusivas.

Es responsabilidad del Estado y de toda la sociedad proteger a las poblaciones más vulnerables frente a estos fenómenos extremos, garantizando su bienestar integral. Asimismo, se recomienda a la ciudadanía tomar medidas preventivas como abrigarse adecuadamente, evitar cambios bruscos de temperatura, hidratarse con bebidas tibias, mantener una alimentación saludable y no automedicarse. Cuidarse durante el invierno es una tarea de todos.