¿DÓNDE QUEDÓ MI POTENCIA MUNDIAL?

                

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 27 de mayo de 2025 a las 09:44 a. m.
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A dos años de asumir el cargo, la administración del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, muestra señales claras de desgaste y escasa eficacia. La caída en su aprobación, que ha descendido de un 44% a un 31%, refleja el desencanto ciudadano ante una gestión que no ha logrado cumplir con sus principales promesas, especialmente en seguridad ciudadana. La tardía entrega de motocicletas para la Policía y el incremento sostenido de la percepción de inseguridad revelan una desconexión entre el discurso y los resultados reales.


En materia de transporte e infraestructura, las obras impulsadas por la Municipalidad de Lima han estado marcadas por demoras, improvisación y conflictos sociales. La ampliación del Metropolitano y la nueva Vía Expresa Sur evidencian una ejecución incompleta y polémica, sin los estudios técnicos necesarios ni una planificación clara. A ello se suma el desalojo forzoso de ciudadanos sin alternativas viables, lo que ha generado tensiones con organismos como el Ministerio Público.


El caos urbano en el Centro de Lima y el fracaso en controlar el comercio ambulatorio también ponen en entredicho la capacidad de la gestión actual para ordenar la ciudad. A pesar de los intentos de reubicar a los ambulantes, los espacios alternativos como La Huerta Encontrada han sido un fracaso. La imagen de una capital desbordada por el desorden urbano, sumado a un preocupante endeudamiento municipal de largo plazo, proyecta una administración que prioriza la visibilidad sobre la sostenibilidad financiera.


Aun así, López Aliaga no ha ocultado sus aspiraciones presidenciales. En un escenario político fragmentado, su perfil conservador podría darle opciones, aunque su deficiente gestión como alcalde plantea serias dudas sobre su capacidad de liderar el país. La ciudadanía, más allá de discursos rimbombantes, exige resultados concretos. Y en ese aspecto, el primer año de esta gestión municipal deja más interrogantes que avances.