SIGUEN MATANDO A LOS PERUANOS Y NADIE HACE NADA

                                   

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 05 de mayo de 2025 a las 08:29 a. m.
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La masacre de trece trabajadores vinculados a la Minera Poderosa en Pataz, región La Libertad, expone de forma desgarradora la profunda crisis de seguridad que atraviesa esta zona del país. A pesar del estado de emergencia decretado por el Gobierno y la presencia de fuerzas del orden, la violencia persiste con una crudeza alarmante. Los mineros secuestrados, presuntamente por bandas ilegales ligadas a la minería informal y al crimen organizado, fueron hallados sin vida tras días de incertidumbre, lo que revela una preocupante deterioro del orden en el distrito.


La situación se agrava al verificar que, desde el mismo Estado, se pusieron en duda los hechos incluso cuando familiares y medios locales ya
advertían del secuestro. La desconfianza del Ejecutivo y la tardía respuesta operativa reflejan una grave desconexión entre la realidad que viven los ciudadanos y el discurso oficial. Es inadmisible que, en un contexto de emergencia, las autoridades nieguen información o subestimen denuncias que terminan en tragedias como la acontecida.


Por su parte, la Minera Poderosa ha denunciado públicamente la colusión entre mineros ilegales y bandas criminales, además de cuestionar la ineficacia de los operativos realizados por la Policía Nacional. La presencia de más de 800 efectivos no logró prevenir ni detener los crímenes, lo que pone en entredicho la estrategia de intervención en Pataz y deja a la población expuesta ante organizaciones armadas que actúan con impunidad.


Es urgente que el Gobierno tome decisiones firmes y transparentes ante estos hechos. La tragedia de Pataz no puede quedar como una estadística más ni ser utilizada para fines políticos. Se necesita una respuesta inmediata donde se trabaje de forma articulada con la presencia del Estado, una reforma contra la minería informal, desarticulación del crimen organizado y justicia para las familias de las víctimas. Pataz exige no solo seguridad, sino también dignidad y verdad. ¿Qué medidas concretas se implementarán para que no se repita esta tragedia?