La luchadora peruana María Teresa Gutiérrez se consagra por tercer año consecutivo como campeona de muay thai, tras obtener la medalla de oro en su más reciente combate en Argentina. Su historia es la de una atleta que combina pasión, disciplina y compromiso con el deporte que cambió su vida.
María Teresa, quien lleva 12 años entrenando muay thai y tres compitiendo profesionalmente, descubrió en este arte marcial tailandés una forma de vida. Según explica, el muay thai, también conocido como “el arte de las ocho extremidades”, se basa en el uso coordinado de puños, codos, rodillas y piernas. Su reciente victoria internacional la logró frente a una oponente argentina, consolidando su lugar entre las mejores del continente.
Su preparación diaria comienza desde muy temprano: se levanta a las 5 a.m. para entrenar y, luego de un breve descanso al mediodía, retoma su jornada laboral por la tarde. “El domingo es mi día de recuperación”, comenta, destacando además que una buena alimentación es clave para mantenerse en forma. El apoyo que recibe de la organización nacional de muay thai ha sido fundamental para seguir avanzando en su carrera.
Natural de Villa El Salvador y residente actual de La Molina, Gutiérrez no solo compite, también forma a nuevos talentos. Desde hace cinco años brinda clases en la academia Giraldo Fight Team. Invita especialmente a jóvenes y mujeres a practicar este deporte como una herramienta de defensa personal y mejora integral del bienestar físico y emocional. Aunque aún no hay fechas definidas, ya se alista para los próximos eventos del calendario.
Con el respaldo de su familia y una comunidad que la admira, María Teresa cierra la entrevista con un mensaje directo: “Practiquen deporte, el que sea, pero nunca dejen de moverse ni de buscar su motivación”. Su historia es un testimonio de constancia y amor por el muay thai que inspira a nuevas generaciones.