La seguridad ciudadana está por los suelos, el estado de emergencia no
impide que los delincuentes sigan haciendo de las suyas. A pocas horas de
iniciar la medida decretada por el Gobierno, el pasado martes 18 de marzo, el
chofer de la empresa de transportes Sur Expresa Jorge Iván González fue abatido
por criminales en el límite de Villa El Salvador y el distrito de Villa María
del Triunfo. Una muerte más en el sector de los transportistas.
Asimismo, en pleno estado de emergencia se desató una balacera en la pollería Camila ubicada en el distrito del Agustino. Un facineroso ingresó al local y abrió fuego, hiriendo en el proceso a dos trabajadoras. Ambas fueron llevadas al Hospital Nacional Hipólito Unanue. No lo va a creer, pero este incidente ocurrió en pleno estado de emergencia. No vale que otorguen 39 días, dos meses o todo el año, cuando no se obtienen resultados.
Por otra parte, la presunta banda denominada “Los injertos de Villa” fueron detenidos en el distrito de Lurín, dedicada a extorsionar a colegios, transportistas y agrupaciones musicales. Al lugar acudió el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, quien fue rechazado por la población. El Mininter no tuvo mejor idea que mandarle un beso volado a sus detractores, generando que los vecinos lanzaran piedras en dirección de la comitiva oficial.
Estos actos en vez de apaciguar las aguas, solo empeora la situación que vivimos en nuestro país. Finalmente, el ministro Santiváñez se presentó en el Congreso de la República para presentar el trabajo realizado en su gestión, entre los puntos a resaltar mencionó que la Policía Nacional del Perú redobló esfuerzos para capturar a los delincuentes. No obstante, culpó al Ministerio Público de liberarlos. Definitivamente, conoceremos el desenlace de esta historia en las próximas horas.