UNA LIBERTAD DE PRENSA QUE, CADA VEZ MÁS, BUSCAN SILENCIAR

La libertad de prensa es uno de los pilares esenciales de toda democracia, porque garantiza que la ciudadanía pueda informarse, opinar y fiscalizar el poder sin presiones ni amenazas. Sin embargo, los 140 ataques contra periodistas y medios de comunicación registrados en lo que va del 2026 revelan una realidad preocupante: ejercer el periodismo en el Perú sigue siendo una tarea de alto riesgo. Cuando informar se vuelve peligroso, no solo se vulnera a los comunicadores, sino también el derecho de la población a conocer la verdad.

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 06 de mayo de 2026 a las 08:01 a. m.
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Las opiniones recogidas en Villa El Salvador reflejan una percepción extendida en la ciudadanía: la libertad de prensa no sería plena en el país. Muchos vecinos expresan que los medios responden, en algunos casos, a intereses políticos o económicos, y que eso influye en la manera en que se presenta la información. Esta desconfianza no nace de la nada; se alimenta de experiencias concretas, de silencios sospechosos y de coberturas que parecen favorecer más a unos que a otros.


A ello se suma un escenario todavía más grave: la violencia contra periodistas y la fragilidad de los modelos de financiamiento de los medios. El asesinato de cuatro periodistas el año pasado es una señal de alarma que no puede normalizarse. Si a ello se añade la precariedad económica de muchos medios, la independencia editorial queda expuesta a presiones que limitan su capacidad de fiscalizar, cuestionar y denunciar con libertad.


Por eso, defender la libertad de prensa no debe entenderse como una consigna abstracta, sino como una urgencia nacional. Un país que tolera ataques contra periodistas y acepta medios sometidos a intereses particulares debilita su propia democracia. Garantizar una prensa libre, plural e independiente es garantizar que la sociedad pueda mirar de frente a su realidad, sin cortinas de humo ni verdades condicionadas.