El anuncio de la presidenta Keiko Fujimori de duplicar el beneficio del programa Pensión 65, pasando de S/ 350 a S/ 700 bimestrales para los adultos mayores en situación de pobreza extrema, se ha convertido en una de las medidas sociales más comentadas tras el mensaje a la Nación del 28 de julio. La propuesta busca aliviar las condiciones económicas de miles de personas de la tercera edad que, en muchos casos, ya no pueden generar ingresos propios y dependen de este subsidio para cubrir sus necesidades básicas.
Las opiniones recogidas entre los vecinos de Villa El Salvador reflejan, en su mayoría, esperanza y expectativa frente al incremento anunciado. Los beneficiarios consideran que el aumento representa un alivio para afrontar gastos de alimentación, salud y vivienda, especialmente para quienes viven solos, alquilan una habitación o no cuentan con el apoyo económico de sus familiares. Algunos testimonios revelan la difícil realidad de los pensionistas, quienes señalan que actualmente reciben montos insuficientes para cubrir el costo de vida, mientras otros sobreviven con pensiones de apenas S/ 500 mensuales después de décadas de trabajo.
Sin embargo, el respaldo a la medida también está acompañado de un marcado escepticismo. Varios ciudadanos recordaron que en anteriores gobiernos se anunciaron incrementos similares que nunca llegaron a concretarse, por lo que demandan que el compromiso se traduzca en hechos y no quede solo en una promesa. Asimismo, aprovecharon la oportunidad para expresar su preocupación por el aumento de la inseguridad ciudadana, las extorsiones y la delincuencia, temas que consideran tan urgentes como la atención a los adultos mayores.
El incremento de Pensión 65 a S/ 700 bimestrales constituye una propuesta de alto impacto social que, de cumplirse, mejoraría el ingreso de una población especialmente vulnerable. No obstante, el verdadero desafío para el Gobierno será garantizar que el anuncio se ejecute de manera efectiva y sostenible. La ciudadanía ha dejado claro que valora las políticas de apoyo social, pero espera resultados concretos que devuelvan la confianza en las instituciones y contribuyan a mejorar tanto la calidad de vida de los adultos mayores como la seguridad de todos los peruanos.