UNA GESTIÓN MUNICIPAL CON LUCES Y SOMBRAS RUMBO AL 2026

A pocos meses de las elecciones regionales y municipales 2026, el balance sobre la gestión del alcalde de Villa El Salvador, Guido Iñigo Peralta, aparece dividido entre el reconocimiento a ciertos avances y la persistencia de serias deficiencias. Las opiniones recogidas en las calles muestran una ciudadanía que no desconoce las obras ejecutadas, especialmente en pistas, veredas y limpieza pública, pero que tampoco está dispuesta a confundir mejoras parciales con una gestión integral y satisfactoria. El desafío, entonces, no es solo inaugurar obras, sino demostrar que el municipio puede responder con eficacia a las necesidades cotidianas del distrito.

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 04 de mayo de 2026 a las 08:15 a. m.
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Entre los aspectos más valorados por los vecinos figuran la renovación de vías, la mejora en algunos espacios públicos y ciertos esfuerzos en el recojo de basura. Son avances que, sin duda, han cambiado la percepción de varios sectores y que explican por qué una parte de la población reconoce una evolución respecto a gestiones anteriores. Sin embargo, estas mejoras no deben ocultar que todavía existen problemas estructurales que afectan la calidad de vida, como la inseguridad ciudadana, el colapso de algunos sistemas de limpieza y la desigual atención entre zonas del distrito.


La crítica más dura apunta a la seguridad y a la gestión ambiental. No basta con patrullajes esporádicos ni con intervenciones visibles en época electoral; la ciudadanía necesita una estrategia sostenida, con identificación clara de los puntos críticos, articulación entre municipio, serenazgo y vecinos, y una política preventiva que reduzca realmente el delito. Del mismo modo, la limpieza pública no puede depender del calendario político: los botaderos informales, la acumulación de residuos y la irregularidad del servicio muestran que aún hay mucho por corregir.


En ese sentido, la evaluación de la gestión municipal de Villa El Salvador no puede ser ni triunfalista ni completamente condenatoria. Hay logros concretos, pero también carencias que no pueden seguir normalizando tras cuatro años de gobierno local. Lo que está en juego en las próximas elecciones no es solo la continuidad o el cambio de autoridades, sino la posibilidad de exigir una municipalidad más eficiente, más cercana y verdaderamente comprometida con todos los vecinos, sin excepción.