El Día Internacional de la Mujer no es solo una conmemoración, sino un
recordatorio de la lucha histórica y vigente por la igualdad. La tragedia de
las 129 mujeres en la fábrica Cotton de Nueva York nos recuerda el alto precio
que muchas han pagado por derechos fundamentales. Hoy, los ejes de autonomía
económica, física y política siguen siendo pilares esenciales para alcanzar una
sociedad más justa. La autonomía económica, por ejemplo, sigue enfrentando
barreras como la brecha salarial, donde las mujeres en Perú ganan en promedio
25% menos que los hombres, según el INEI.
Si bien hay avances en la participación política femenina, aún hay un largo camino por recorrer. Las mujeres ocupan cargos en el Congreso y municipalidades, pero siguen siendo minoría en la toma de decisiones clave. La autonomía política no solo implica acceder a estos espacios, sino también influir en políticas que transformen su realidad. La presencia de Dina Boluarte como la primera presidenta mujer de Perú es un hito, pero no debe ser un caso aislado, sino el inicio de una mayor representación femenina en todos los niveles de gobierno.
Por otro lado, la violencia de género sigue siendo una de las
principales problemáticas del país. En enero de este año, más de 14,600 casos
de violencia fueron atendidos por los Centros de Emergencia Mujer, pero la
pregunta es: ¿cuántos más quedaron en el silencio? Lima Sur, por ejemplo,
registra cifras alarmantes, lo que demuestra que el problema no es aislado,
sino estructural. Las denuncias crecen año tras año sin que las soluciones sean
efectivas. Esto no es solo una cuestión de seguridad, sino de derechos humanos.
El 8 de marzo no debe ser solo una fecha para recordar la lucha de las mujeres, sino un llamado a la acción. No podemos normalizar la violencia ni la desigualdad. Las autoridades deben asumir un compromiso real para generar políticas efectivas, pero también la sociedad en su conjunto debe cambiar su mentalidad. La igualdad no es un privilegio, es un derecho. Es momento de escuchar a las mujeres, protegerlas y garantizarles un futuro sin miedo.