NAVIDAD EN VILLA EL SALVADOR: ENTRE EL ESPÍRITU FESTIVO Y EL COMERCIO

      
Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 03 de diciembre de 2025 a las 05:17 p. m.
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 Llegó diciembre y, con él, la tan esperada Navidad, esa que trae consigo un carrusel de emociones, las cuales te hacen reflexionar, perdonar y, sobre todo, gastar en nombre del amor y el espíritu navideño. En Villa El Salvador, los comerciantes brindan sus servicios de ayuda para tu crisis existencial de no saber qué comprar, pues te traen una gama de productos para todos los gustos y presupuestos, benditos ellos que te hacen la vida más fácil aunque eso les traiga peleas contra la burocracia municipal, que estará al acecho con los permisos y viendo si todos cuentan con su estampa preferida llamada sello de permiso temporal.

La municipalidad, que siempre cumple su función cuando se trata de supervisión a los emprendedores —la cual parece ser su actividad favorita—, pide que todos cumplan con su permiso y que no cierren las calles o vías de salida en los mercados, porque uno nunca sabe lo que puede suceder y, como dice la tan conocida frase peruana, “Es mejor prevenir que lamentar”.

Tenemos que admitir que, si no se cumple con lo establecido por Defensa Civil, traerá caos, desorden y un tráfico eterno que, más que despertar tu espíritu navideño, hará que te vuelvas el mismísimo Grinch.Por el bien de todos, es mejor cumplir con la ley, que a veces suele parecer una traba cuando se trata de salir adelante y ganar el sol de cada día, pero eso podría salvar vidas ante cualquier urgencia.

Y, al final, uno quisiera que la municipalidad y los comerciantes se encuentren en un punto medio: un pacto tácito donde se respete la seguridad sin matar la alegría, donde se permita celebrar sin incendiar la ciudad, donde la Navidad sea un momento de tregua, no de operativos con chalecos fosforescentes. Porque Villa El Salvador merece una Navidad en paz: una donde haya orden, sí, pero también luz, música, comercio, vida. Una Navidad en la que todos, hasta el pariente incómodo, se sientan bienvenidos.