El hoy santo, dejó un recuerdo inolvidable en cada lugar que visitó, por lo tanto es conocido como el Papa viajero por sus 104 viajes apostólicos, dos de ellos al Perú en 1985 (Villa El salvador) y 1988.
En el 2025 se cumplirán 105 años del nacimiento de Karol Wojtyla, quien en 1979 se convertiría en el papa Juan Pablo II, un líder espiritual identificado por su santidad, carisma y ejemplo marcaron profundamente a la Iglesia y al mundo. Nacido en Wadovice, Polonia, el 18 de mayo de 1920, su legado sigue vigente, especialmente en el distrito de Villa El Salvador. El hoy santo, dejó un recuerdo inolvidable en cada lugar que visitó, por lo tanto es conocido como el Papa viajero por sus 104 viajes apostólicos, dos de ellos al Perú en 1985 y 1988.
Durante su primera visita al Perú, recorrió las ciudades de Lima, Callao, Arequipa, Cusco, Piura, Trujillo e Iquitos, llevando un mensaje de esperanza y justicia social. En Iquitos, expresó su preocupación por la falta de atención médica en zonas vulnerables, solicitando al gobierno a no olvidar estas regiones. En Villa El Salvador, llamó a construir un orden más justo que permita a todas las familias vivir con dignidad. En Ayacucho, pidió a los peruanos rechazar la violencia y buscar la paz a través de la justicia, un mensaje clave durante los años de conflicto interno en el país.
El Papa también se dirigió a los jóvenes, advirtiéndoles contra la violencia y alentándolos a construir un futuro con generosidad y humanidad. En Trujillo, resaltó los peligros del desempleo y su impacto en la dignidad humana, especialmente entre jóvenes y padres de familia. Además, en Villa El Salvador, pidió combatir los males sociales como el alcoholismo, las drogas y la discriminación hacia la mujer, llamando a fortalecer la unidad familiar y el respeto mutuo.
San Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, en la víspera del día de la divina misericordia, una celebración que él mismo instituyó. Beatificado en 2011 y canonizado en 2014, su vida y palabras en la actualidad son una fuente de inspiración para las generaciones actuales. En tiempos difíciles, su llamado a la reconciliación, la solidaridad y el respeto por la dignidad humana son un sinónimo de inspiración hoy más que nunca como una guía espiritual para enfrentar los desafíos del presente.