Villa El Salvador vivió hoy una jornada marcada por el paro de transportistas, que se sintió con fuerza en Óvalo María Reiche conocido como el paradero Chepén ubicado entre la avenida Lima y María Reiche, uno de los principales accesos hacia Lurín y punto de tránsito para vecinos de Villa María del Triunfo.
Villa El Salvador vivió hoy una jornada marcada por el paro de transportistas, que se sintió con fuerza en Óvalo María Reiche conocido como el paradero Chepén ubicado entre la avenida Lima y María Reiche, uno de los principales accesos hacia Lurín y punto de tránsito para vecinos de Villa María del Triunfo. Desde tempranas horas de la mañana, largas filas de pasajeros se formaron en la zona debido a la escasa circulación de buses y combis, situación que complicó el traslado de cientos de trabajadores y escolares.
La medida de protesta, anunciada días atrás, responde a los constantes ataques y extorsiones que vienen sufriendo empresas de transporte en Lima y Callao. Usuarios entrevistados en la zona expresaron su respaldo al reclamo de los transportistas, aunque también señalaron el impacto negativo en su vida diaria. “Hoy es diferente, hay menos transporte. Entiendo el paro, pero igual afecta a uno”, comentó un pasajero que llevaba más de 10 minutos esperando una unidad hacia Lurín.
En tanto, las pocas combis y buses que circularon llegaron completamente llenos, obligando a muchos pasajeros a recurrir a mototaxis y taxis con tarifas más elevadas. Algunos vecinos señalaron haber esperado hasta una hora para abordar un vehículo, mientras otros expresaron su temor constante a los delitos de extorsión. “Siempre viajamos con miedo, la delincuencia está en todos lados”, relató un usuario.
La Policía Nacional del Perú se desplegó en el lugar para resguardar el orden y evitar incidentes. Sin embargo, la preocupación ciudadana se mantiene, pues el paro dejó en evidencia no solo la vulnerabilidad del gremio de transportistas frente a la delincuencia, sino también la dependencia de miles de familias del transporte público en Lima Sur. La jornada cerró con la incertidumbre de los usuarios sobre si las medidas de fuerza continuarán en los próximos días.