El Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo, más conocida como Desco, cumplió el pasado 5 de agosto 60 años de vida institucional, consolidándose como una de las organizaciones de la sociedad civil más importantes en la promoción de desarrollo local y comunitario en el país.
El Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo, más conocida como Desco, cumplió el pasado 5 de agosto 60 años de vida institucional, consolidándose como una de las organizaciones de la sociedad civil más importantes en la promoción de desarrollo local y comunitario en el país. La celebración incluyó diversas actividades, entre ellas un seminario internacional realizado los días 14 y 15, donde se discutieron temas centrales como democracia, desigualdad, pobreza y los retos que enfrenta el Perú tras la pandemia.
Katherine Tamariz, secretaria ejecutiva de Desco, destacó que uno de los principales objetivos del encuentro fue abrir un espacio de análisis y construcción colectiva frente a los desafíos sociales. “El país sigue arrastrando brechas graves como la anemia, la desnutrición infantil y la pobreza, que se han agudizado en un contexto político volátil y con las secuelas de la pandemia”, señaló. Tamariz recalcó que, si bien el Perú ha mostrado avances en el crecimiento económico, las desigualdades persisten tanto en áreas urbanas como rurales.
A lo largo de seis décadas, Desco ha desarrollado su trabajo en tres ejes: la ejecución de proyectos de desarrollo en territorios vulnerables, la investigación y sistematización de experiencias, y la formación académica. Con presencia en Lima, Arequipa, Puno, Ayacucho, Huancavelica y Pasco, la institución ha impulsado programas de inclusión, lucha contra la violencia de género y fortalecimiento de capacidades en comunidades locales y gobiernos subnacionales.
De cara al futuro, Tamariz subrayó la urgencia de una agenda nacional de inclusión que contemple a mujeres, niños, adolescentes, personas con discapacidad y población LGBTI. “La participación de diversos actores es clave para enfrentar las desigualdades históricas y promover un desarrollo sostenible. Desde Desco, seguiremos trabajando con convicción y compromiso para que las voces de las comunidades más vulnerables sean escuchadas y atendidas”, afirmó.