Los criminales ya no conocen límites. No les importa si su víctima es una niña, un niño, una mujer embarazada o un adulto mayor. Nada detiene su accionar con tal de consumar el delito. El gremio de transportistas es uno de los más golpeados por las extorsiones, víctimas de bandas que, sin escrúpulos, buscan obtener dinero fácil. La crueldad de estos ataques ha motivado la convocatoria de un nuevo paro de transportistas para el jueves 21 de agosto.
El 2025 se ha visto teñido de sangre por la violencia contra choferes, cobradores y ayudantes del transporte público. Entre el 1 de enero y el 15 de julio, se han registrado 44 muertes violentas en el sector, mientras que otras 23 siguen bajo investigación, según datos de la División Estadística de la Policía Nacional del Perú (PNP).
En las últimas semanas, la delincuencia ha sumado un nuevo objetivo: los adolescentes. En San Juan de Miraflores y Villa El Salvador se han reportado casos estremecedores. El primero, un joven de 17 años acribillado con cuatro disparos en el parque Sarita Colonia, ubicado en la avenida Héroes del Pacífico. El segundo, otro adolescente que fue acuchillado el lunes 11 de agosto en la avenida Bolívar, entre las avenidas Revolución y Los Álamos.
El panorama es alarmante: los jóvenes ya no pueden estar seguros ni en el parque de su barrio, pues hasta por un teléfono celular pueden perder la vida. La esperanza de frenar estos ataques recae en el Ministerio del Interior, dirigido por Carlos Malaver, pero la pregunta sigue en el aire: ¿qué acciones concretas se han tomado para mejorar la seguridad ciudadana en Lima Sur?