Los vecinos del sector 4, primera etapa de
la Urbanización Pachacamac, en Villa El Salvador, esperaron entre treinta y
cinco y cuarenta años para contar con pistas y veredas. La expectativa era alta
y la alegría debía reflejarse en sus rostros tras recibir una obra de gran
magnitud. Sin embargo, para algunos residentes, lo entregado no cumple con las
expectativas, demostrando que en muchas zonas del distrito la cantidad de obras
no siempre va de la mano con la calidad.
El pasado domingo 10 de agosto se inauguró oficialmente la “Creación Urbana para Acceso Vehicular y Transitabilidad”, según difundió la Municipalidad de Villa El Salvador en sus redes sociales. Un sector de vecinos expresó su satisfacción al ver sus calles pavimentadas por primera vez; no obstante, otros manifestaron su descontento, alegando que las obras no cumplen con los estándares adecuados.
Un antecedente que ilustra esta preocupación es el caso de los vecinos del sector 03, grupo 15, quienes vivieron un verdadero vía crucis cuando las pistas recién colocadas en su zona fueron rotas repetidamente. La obra, que tuvo un costo de S/ 833,439.37, dejó una pregunta en el aire: si estaba recién terminada, ¿por qué volver a romperla? Situaciones como esta generan dudas sobre la planificación y la fiscalización municipal.
Los residentes esperan que las pistas duren y no se deterioren a los pocos meses de su inauguración. Consideran que merecen vivir en un distrito con infraestructura digna y segura. En ese sentido, exigen que la municipalidad no solo se enfoque en cumplir con la ejecución de obras, sino que garantice su funcionalidad y durabilidad, priorizando una supervisión rigurosa y una adecuada planificación que eviten futuros desperdicios de recursos.