La reaparición de algunos contenedores de basura en Villa El Salvador, luego de su misteriosa desaparición, ha despertado más preguntas que alivio entre los vecinos. Lo que alguna vez fue una prometedora iniciativa municipal de limpieza pública, con una inversión de casi dos millones de soles, hoy luce como un esfuerzo mal ejecutado y aún peor fiscalizado. La instalación de 200 unidades tenía el objetivo de transformar el panorama urbano, pero el resultado ha sido decepcionante: contenedores dañados, sucios y en condiciones deplorables.
Durante un reciente
recorrido por la avenida El Sol, se constató que varios de estos equipos no
solo están deteriorados, sino que ni siquiera cumplen su función básica de
contener la basura. Tapas rotas, mecanismos inservibles y montones de residuos
acumulados convierten a estos supuestos elementos de limpieza en focos de
contaminación. La intención de mejorar el entorno ha terminado agravando los
problemas de salubridad en ciertas zonas del distrito.
La falta de mantenimiento revela una preocupante desidia en la gestión municipal. Según el Portal de Transparencia, este proyecto debía ampliar el servicio de limpieza y optimizar el manejo temporal de residuos sólidos. Pero con contenedores desaparecidos, reaparecidos y destruidos, lo que ha quedado en evidencia es la ausencia de planificación, supervisión y compromiso con el bienestar de la ciudadanía.
Ante este panorama, los vecinos tienen razón al exigir respuestas. ¿Dónde están los contenedores que faltan? ¿Por qué aquellos que han vuelto están en tan mal estado? ¿Qué garantía hay de que se use adecuadamente el dinero público? La municipalidad debe rendir cuentas y adoptar medidas urgentes que garanticen la funcionalidad del proyecto. No se trata solo de recoger basura: se trata de respetar a los ciudadanos y su derecho a vivir en un distrito limpio y digno.