En una escalada significativa de tensiones en Oriente Medio, Irán lanzó una operación de misiles contra bases militares estadounidenses ubicadas en Qatar e Irak.
En una escalada significativa de tensiones en Oriente Medio, Irán lanzó una operación de misiles contra bases militares estadounidenses ubicadas en Qatar e Irak. Según la agencia iraní Tasnim, el ataque, denominado “Anuncio de la Victoria”, fue confirmado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que señaló como uno de los principales objetivos a la base aérea de Al-Udeid en Qatar, un punto estratégico para las operaciones militares de Washington en la región.
La ofensiva se presenta como una respuesta directa a los recientes bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes, ordenados por el expresidente Donald Trump. En consecuencia, Estados Unidos activó su sistema de vigilancia y puso en máxima alerta a sus tropas destacadas en Oriente Medio. Desde la Casa Blanca, se informó que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, se mantienen en la Sala de Situaciones monitoreando los acontecimientos.
El gobierno de Qatar reaccionó de inmediato condenando el ataque, al que calificó como una “violación de su soberanía” y de su espacio aéreo. El portavoz de la Cancillería qatarí, Majed al-Ansari, aseguró que las defensas aéreas del país repelieron parte de los misiles lanzados por Irán, y advirtió que Qatar se reserva el derecho a responder conforme al derecho internacional.
Además, Doha enfatizó que la acción del CGRI constituye una agresión que contraviene la Carta de las Naciones Unidas. Al-Ansari reafirmó que Qatar tomará todas las medidas necesarias para proteger su territorio y sus intereses estratégicos, en un momento en que la región atraviesa una de las crisis más tensas de los últimos años.