La escasez de combustible y alimentos en
Bolivia ha llevado a ciudadanos a comprar arroz, aceite y gasolina en
Desaguadero (Puno), donde los precios son menores.
La crisis energética y económica en
Bolivia —con reservas internacionales en mínimos históricos (US$1,800 millones)
y filas de hasta 24 horas por combustible— ha generado un flujo masivo de
ciudadanos bolivianos hacia Desaguadero, en la frontera con Perú. Comerciantes
locales reportan un aumento del 40% en ventas de productos básicos como arroz,
azúcar y aceite, que en Bolivia tienen precios hasta 50% más altos.
"Allá
no hay esos productos, o están muy caros. Aquí compramos y llevamos para
nuestros familias",
dijo una mujer boliviana a Latina Noticias. El contrabando de combustible
peruano también se ha disparado, pese a los controles.
El
exministro boliviano Álvaro Ríos comparó la situación con Perú: "Cuando veo al Perú, parece Suiza. No
quiero ver a mi gente durmiendo en las calles por falta de gasolina".
Analistas advierten que la crisis podría prolongarse, ya que Bolivia depende en
86% de diésel importado y su producción de gas cayó 40% en una década.
Fuente:
La República