Historia de superación demuestra cómo el emprendimiento se convierte en una alternativa para sostener a una familia.
En el sector Los Cedros de Chorrillos, Milagros, una emprendedora del rubro de la belleza, impulsa su propio salón tras años de esfuerzo y aprendizaje. Su historia inicia cuando, a los 19 años, decide estudiar cosmetología tras convertirse en madre. “Tuve a mi hijo y no pude seguir la carrera que quería, entonces opté por algo más corto, que era cosmetología”, comenta.
A partir de ese momento, encuentra en este oficio una oportunidad para salir adelante y generar ingresos. Con experiencia previa en un salón en San Isidro, Milagro da el salto hacia el emprendimiento al abrir un pequeño stand: “Empecé con un espejo de segunda y una silla, y poco a poco fui comprando mis herramientas con el trabajo del día a día”, aseveró.
De esta manera, Milagro representa el esfuerzo de muchos pequeños empresarios que encuentran en el emprendimiento una forma de progreso y estabilidad familiar.
Fuente: Lima Conecta