A 68 DÍAS DEL 12 DE ABRIL, UN PAÍS QUE AÚN NO DECIDE

El país se encamina hacia las elecciones presidenciales del 12 de abril en un escenario marcado por la incertidumbre y la desorientación ciudadana. A pocas semanas de la jornada electoral, una parte importante de la población aún no sabe por quién votar, no por apatía, sino porque la amplia cantidad de candidatos y la falta de información clara dificultan la toma de decisiones en un sistema que muchos perciben como vulnerable.

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 03 de febrero de 2026 a las 09:12 a. m.
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Este clima se refleja en los últimos datos de opinión pública. Según la encuesta de Ipsos, el voto blanco, viciado o por ninguno alcanza cerca del 30%, mientras que un 14% de los encuestados no precisa su elección. En un escenario hipotético de votación inmediata, Keiko Fujimori concentra el 12% de las preferencias, seguida por Rafael López Aliaga y Carlos Álvarez con el 4% cada uno, mientras que Hernando de Soto, Francisco Sagasti y Aníbal Torres registran el 3%.


Más allá de los porcentajes, lo que queda en evidencia es la fragmentación del electorado y el desgaste de la clase política. En el contacto cotidiano con la ciudadanía, se repite una constante: muchas personas reconocen no tener una decisión tomada porque no logran identificar diferencias claras entre los postulantes. A ello se suma la preocupación por un sistema electoral percibido como frágil, en el que la desinformación y la falta de controles efectivos aumentan la desconfianza.


A 68 días del 12 de Abril, la indecisión ciudadana debe entenderse como una advertencia. Hoy existen dos prioridades ineludibles: combatir la delincuencia, una de las principales demandas sociales, y garantizar que la transparencia del proceso electoral se haga realidad. Elegir con información y reflexión es clave para fortalecer la democracia. Los partidos políticos, las autoridades electorales y los medios de comunicación tienen la responsabilidad de contribuir a un proceso limpio y confiable que permita a los ciudadanos decidir con conciencia quiénes serán el presidente y vicepresidente de la República, así como sus representantes al Congreso y al Parlamento Andino, decisiones que marcarán el rumbo del país.