ESTADO DE EMERGENCIA: ¿SOLUCIONES REALES O SOLO MÁS TITULARES PARA DISTRAERNOS?

                  

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 11 de noviembre de 2025 a las 08:52 a. m.
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El estado de emergencia declarado el 22 de octubre en Lima Metropolitana y Callao refleja la urgencia del gobierno de José Jerí por contener los alarmantes índices de criminalidad que afectan a la población. Esta medida, vigente desde las 00:00 horas, busca reducir la violencia mediante una reorganización de las fuerzas de seguridad, el refuerzo de la inteligencia policial, el control penitenciario y la incorporación de tecnología satelital para enfrentar al crimen organizado. La magnitud de la situación requiere estrategias coordinadas, ya que la violencia urbana no solo afecta la seguridad de los ciudadanos, sino también la economía local y la confianza en las instituciones.


En paralelo, el Ejecutivo promulgó una ley específica para combatir la extorsión, un delito que ha afectado gravemente al sector del transporte público. Para ello, se creó el Grupo Interinstitucional contra la Extorsión y el Sicariato (GIES), una unidad especializada de la Policía Nacional del Perú. Esta iniciativa se suma a los esfuerzos por proteger a choferes, cobradores y empresarios del transporte, cuya integridad y patrimonio se han visto vulnerados por redes delictivas que operan de manera organizada. La existencia de un grupo especializado evidencia que la criminalidad requiere respuestas focalizadas y adaptadas a la realidad del país.


Por otra parte, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones implementó medidas para reforzar la seguridad vial y la protección de los ciudadanos. Entre estas, se establece como obligatorio el uso de chalecos y cascos de seguridad para conductores y acompañantes de motocicletas, con multas de S/. 428, equivalentes al 8% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT). Este tipo de disposiciones refleja una política preventiva que combina educación, regulación y sanción, contribuyendo indirectamente a reducir accidentes y delitos asociados al transporte urbano.


No obstante, los resultados iniciales del estado de emergencia muestran que el camino hacia la seguridad plena es complejo. En los primeros días se registraron 7 muertes, y según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), entre el 10 de octubre y el 2 de noviembre se contabilizaron 147 homicidios a nivel nacional. Lima concentró 52 casos, seguida de La Libertad con 17 y de Ica, Madre de Dios y Piura con 7 cada una. Estas cifras reflejan que, a pesar de los esfuerzos legislativos y policiales, la violencia sigue siendo un desafío crítico, que exige acciones continuas, recursos adecuados y un compromiso sostenido de todas las autoridades para garantizar la seguridad ciudadana.