La inauguración de las 20 subcentrales de
videovigilancia en Villa El Salvador representa, sin duda, un avance en materia
de seguridad ciudadana. Sin embargo, más allá de los actos protocolares y de la
polémica sobre su costo, lo que realmente interesa a los vecinos es entender
para qué sirven estas infraestructuras y cómo impactarán en la vida cotidiana
del distrito. Una inversión de S/. 45,428,580 solo cobra sentido cuando se
traduce en resultados visibles: calles más seguras, respuesta rápida ante
emergencias y confianza en las autoridades.
Las subcentrales de videovigilancia no deben limitarse a ser espacios donde se monitorean pantallas. Su verdadero valor está en integrarse con el serenazgo, la Policía Nacional y la comunidad, permitiendo detectar situaciones sospechosas en tiempo real y actuar de inmediato. De nada servirán cámaras de alta resolución si no existe un protocolo claro para atender robos, agresiones o extorsiones, problemas que hoy aquejan a Villa El Salvador. La tecnología, sin planificación operativa, corre el riesgo de convertirse en una costosa vitrina sin impacto real.
Por ello, la Municipalidad tiene la responsabilidad de explicar de manera clara cómo funcionarán estas subcentrales: ¿Cuántos operadores estarán trabajando? ¿Cómo se coordinará con la Policía? ¿Qué mecanismos de supervisión garantizarán que no se usen de manera ineficiente? La transparencia no solo se mide en cifras publicadas en portales oficiales, sino también en la capacidad de comunicar a los vecinos cómo se gestionan los recursos y qué beneficios concretos obtendrán de ellos.
Al final, la verdadera medida de éxito de este megaproyecto no será la cifra invertida ni el número de cámaras instaladas, sino la reducción palpable de delitos y la sensación de seguridad que recuperen los ciudadanos. Villa El Salvador necesita menos discursos defensivos y más explicaciones claras sobre cómo estas herramientas de videovigilancia cambiarán la dinámica de la seguridad. Solo así las subcentrales dejarán de ser una obra costosa y pasarán a ser una inversión con impacto real en la tranquilidad de las familias.