A
pesar de contar con presupuestos millonarios, los gobiernos subnacionales
enfrentan serios problemas de ejecución, planificación y gestión, afectando
obras clave como agua y saneamiento, advierte Nicolás Besich, investigador de
Videnza Instituto.
La ejecución del gasto público en
los gobiernos regionales y municipales continúa siendo uno de los mayores
desafíos del país. Según Nicolás Besich, experto del Videnza Instituto, el
problema no es la falta de recursos, sino la incapacidad para gestionar
adecuadamente los fondos disponibles. “No
es que no haya dinero; el problema está en que lo que se ejecuta se ejecute
bien, porque de nada sirve gastar millones en obras que no se requieren o que
terminan paralizadas”, afirmó.
Un reciente informe del Ministerio
de Economía señala que más de 10 millones de soles quedaron sin ejecutarse en
2024 en más de 1,800 municipios. Asimismo, entre 2019 y 2024, se invirtieron
más de 24 mil millones de soles en obras de agua y saneamiento, pero el acceso
a agua potable y clorada ha disminuido en ese mismo periodo. Esto evidencia que
los recursos no se traducen necesariamente en mejoras reales para la
ciudadanía.
En tal sentido, Besich señaló que “el sistema debería funcionar muy bien:
identificar brechas, planificar, priorizar, ejecutar. Pero lo que vemos es una
desarticulación total entre lo que se planifica y lo que realmente se hace”. Además,
advirtió que hay un promedio de más de 1,000 días de retraso en obras
regionales, con sobrecostos que superan el 30% en muchos casos, lo que termina
dejando proyectos inconclusos y sin beneficio para la población.
De
acuerdo al especialista, la alta rotación de personal tras cada elección, la
falta de capacidades técnicas en los gobiernos subnacionales y el uso político
de la obra pública agravan esta situación. “Se
hace el proyecto por administración directa, la municipalidad se vuelve
constructora y ahí empiezan los sobrecostos, los retrasos, porque entra un
nuevo alcalde y cambia todo”, concluyó.
Fuente:
ATV