El instituto revisó al alza el crecimiento para 2025 (3.2%), pero anticipa desaceleración el próximo año ante la fragmentación política y déficit fiscal persistente.
El IPE alertó que la inversión privada retrocedería 1.4% en 2026, afectada por la incertidumbre de las elecciones generales con más de 40 candidatos presidenciales. Aunque prevé un repunte del 6% este año, "los empresarios pospondrán decisiones hasta que haya claridad sobre las políticas del nuevo gobierno", señaló Víctor Fuentes, gerente del IPE. El consumo privado mantendría el dinamismo (crecería 3%), pero no compensaría la caída inversora.
El déficit fiscal es otro factor de riesgo: el IPE proyecta que superará el 3% del PBI en 2025 y llegaría al 3.5% en 2026. "Cuatro años consecutivos de incumplimiento erosionan la credibilidad", agregó Fuentes. La atomización partidaria (siete bancadas nuevas en el actual Congreso) profundiza la desconfianza, según analistas.
El informe destaca que solo 3 de cada 10 empresas planean expandirse en 2026. "Sin señales claras de estabilidad normativa, se frena el motor principal de crecimiento", concluyó el IPE.
Fuente: Gestión