Líderes del sector fueron invitados por el presidente de la Comisión de Energía y Minas mientras se discutía el predictamen de la Ley MAPE. Críticos advierten que la propuesta podría perpetuar la informalidad minera.
Dos dirigentes de organizaciones de minería informal, Máximo Franco Bequer (Confemin) y Celso Cajachagua (Fenamarpe), estuvieron en el Congreso el 3 de junio durante el debate del predictamen de la Ley MAPE, que busca reformar la normativa para la pequeña minería y minería artesanal. Según registros parlamentarios, ingresaron por invitación del congresista Paul Gutiérrez, presidente de la Comisión de Energía y Minas. Franco Bequer, visiblemente alterado, reclamó a periodistas por no entrevistarlo, mientras su organización ha impulsado protestas para extender el polémico Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).
El predictamen, enviado a cuarto intermedio por falta de consenso, enfrenta críticas por supuestamente replicar los problemas del Reinfo. "Es un premio a la ilegalidad. Discrepo completamente con este nefasto predictamen", declaró la congresista Diana Gonzales (Avanza País). Por su parte, Gutiérrez defendió la iniciativa: "Queremos ayudar a nuestros hermanos que durante años han estado dedicados a esta actividad sin poder formalizarse. No es que ellos no quieran".
Expertos alertan que la propuesta incluye figuras riesgosas, como la "servidumbre minera", que permitiría usar concesiones ajenas sin acuerdo. Ante las críticas, Gutiérrez anunció mesas de trabajo para ajustar el texto, pero la presión por aprobarlo persiste. Mientras tanto, el Ejecutivo modificó el reglamento del Reinfo, eliminando la transferencia por sucesión, en un intento por frenar abusos.
Fuente: El Comercio