Todos los años, en el segundo domingo de mayo, los hogares peruanos se llenan de afecto, flores y homenajes para celebrar el Día de la Madre, una fecha que, aunque hoy parece parte natural del calendario, tiene un origen marcado por la lucha social y el arraigo cultural.
Todos los años, en el segundo domingo de mayo, los hogares peruanos se llenan de afecto, flores y homenajes para celebrar el Día de la Madre, una fecha que, aunque hoy parece parte natural del calendario, tiene un origen marcado por la lucha social y el arraigo cultural. Más allá del carácter comercial que ha adquirido, esta celebración nació de un proceso largo que involucró a comunidades, instituciones educativas y referentes culturales del país.
Desde inicios del siglo XX, escuelas y parroquias comenzaron a rendir tributo a las madres con actos simbólicos como misas, declamaciones y pequeños obsequios. Estos homenajes, especialmente en zonas rurales, se apoyaban en la tradición oral y el reconocimiento colectivo a la figura materna como pilar del hogar. Con el tiempo, la costumbre se expandió, ganando visibilidad en la prensa local, aunque aún sin respaldo legal.
La influencia internacional, especialmente la institucionalización del Día de la Madre en Estados Unidos en 1914, también dejó huella en el Perú. La celebración fue adoptada por sectores sociales y universitarios, especialmente desde la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y se propuso oficializar la fecha. Fue durante el gobierno de Augusto B. Leguía, en 1924, que se aprobó la Resolución Suprema N.º 677, estableciendo el segundo domingo de mayo como Día de la Madre en el país.
A lo largo de los años, esta conmemoración ha evolucionado, sumando nuevos matices: desde campañas mediáticas hasta iniciativas legales de apoyo a las madres trabajadoras. Pero su esencia permanece: rendir homenaje al rol fundamental de la madre en la familia y en la sociedad. En casi un siglo, el Perú ha convertido esta fecha en una jornada de memoria, gratitud y valoración de quienes sostienen la vida desde el amor y el cuidado diario.