El
lamentable asesinato de 13 trabajadores mineros en Pataz evidencia
desprotección del Estado frente al crimen organizado que opera en zonas
mineras, mientras autoridades muestran respuestas tardías.
Lo ocurrido en la minera Poderosa
en Pataz (La Libertad) ha expuesto la grave falta de protección estatal al sector
minero formal frente al crimen organizado. Según el comunicado del Congreso, el
presidente Eduardo Salhuana "ha
decidido interrumpir su misión en EE.UU. para retornar al Perú", tras
las críticas por su ausencia durante la crisis.
La zona de Pataz es conocida por la
creciente presencia de minería ilegal y grupos criminales que extorsionan a
empresas formales. Sin embargo, como reconoció el propio comunicado
parlamentario, las acciones del Estado han sido reactivas: "El hallazgo de los cuerpos ha conmocionado al país y desatado
una crisis que apunta a la ineficiencia del Gobierno central" en
combatir estas redes.
Mientras el sector minero formal
exige mayor seguridad, esta tragedia revela un patrón de abandono estatal en
zonas productivas. El mismo comunicado admite implícitamente la gravedad al
señalar que Salhuana retorna "para
cumplir con su responsabilidad frente al país", tras días de inacción
visible durante la emergencia.
Fuente:
RPP