El domingo 4 de mayo se confirmó la muerte de trece trabajadores secuestrados por mineros ilegales en un socavón de Pataz, La Libertad. En el programa ´Diálogo Ciudadano´, el periodista Hernán Flores, con 24 años de experiencia cubriendo la región, explicó como la minería informal se ha desbordado en esta provincia y por qué estas muertes expusieron las fallas del Estado.
El domingo 4 de mayo se confirmó la muerte de trece trabajadores secuestrados por mineros ilegales en un socavón de Pataz, La Libertad. En el programa ´Diálogo Ciudadano´, el periodista Hernán Flores, con 24 años de experiencia cubriendo la región, explicó como la minería informal se ha desbordado en esta provincia y por qué estas muertes expusieron las fallas del Estado.
El pasado 26 de abril, mineros ilegales capturaron a los obreros de la empresa Poderosa en un túnel aurífero. A pesar del estado de emergencia vigente en Pataz, las autoridades no impidieron el secuestro. Tras el hallazgo de los cadáveres, Flores fue consultado sobre las omisiones estatales y los reclamos de justicia de las familias afectadas.
“Pataz es una de las reservas de oro más grandes en el Perú. Existe un Batolito de Pataz que se extiende desde Ancash hasta La Libertad, y la mayor cantidad de oro está concentrada en esta provincia. La minería ilegal ha crecido sin control y ha puesto en riesgo la vida de las comunidades locales”, expresó Hernán Flores.
“Cuando le dicen, ‘Usted tiene que venderle al dueño de la concesión’, él responde: ‘No quiero ser su trabajador otra vez’. Entonces el minero artesanal se repliega, comienza a tener el aval y se dispara la extracción informal. El Estado pierde control y la fiebre del oro afecta ecosistemas enteros con cianuro y otros aditivos”, detalló Flores.
Flores urgió a las autoridades a reforzar el control territorial y promover proyectos de desarrollo sostenible que generen alternativas a la minería ilegal. Advirtió que la recuperación de la confianza ciudadana dependerá de acciones claras para mejorar carreteras, salud y educación en Pataz. Las familias reclaman medidas inmediatas que aseguren la vida y el ambiente de la región.