Carlos Mariños, alcalde provincial de Pataz, en La Libertad, reveló que no recibió información oficial sobre el secuestro de 13 trabajadores mineros hasta el domingo, cuando se confirmó que fueron hallados sin vida.
Carlos Mariños, alcalde provincial de Pataz, en La Libertad, reveló que no recibió información oficial sobre el secuestro de 13 trabajadores mineros hasta el domingo, cuando se confirmó que fueron hallados sin vida. El burgomaestre denunció que se enteró por los medios de comunicación y recién fue notificado formalmente por el general de la región un día antes de reunirse con autoridades del Ejecutivo. Pese a la tragedia, señaló que la reunión con la presidenta Dina Boluarte y miembros del Gabinete ya estaba programada previamente para discutir el asfaltado de la carretera nacional 10C.
La autoridad de Pataz expresó su preocupación por la presunta infiltración de bandas criminales en las instituciones de su provincia, y pidió al gobierno central que se despliegue a la Policía de Criminalística (Depincri) y al servicio de inteligencia para investigar a todas las autoridades, incluida la Policía Nacional. "Para el Estado debemos ser sospechosos todos", manifestó, insinuando que la ineficacia en la lucha contra el crimen podría deberse a complicidad de algunos sectores policiales.
Mariños también denunció haber recibido amenazas de muerte, que atribuye a grupos criminales, a la minería informal e incluso a sectores del gobierno. Aseguró que no se dejará intimidar y que continuará alzando su voz. "Me quieren callar las bandas criminales, me quieren callar las mineras y presumo que hasta el gobierno central me quiere callar, pero no van a lograrlo", sentenció el alcalde, quien también mostró evidencia de amenazas y extorsiones registradas en su celular.