Este martes 22 de abril se cumplen 28 años de la histórica Operación Chavín de Huántar, considerada una de las acciones militares más exitosas en la lucha contra el terrorismo en América Latina.
Este martes 22 de abril se cumplen 28 años de la histórica Operación Chavín de Huántar, considerada una de las acciones militares más exitosas en la lucha contra el terrorismo en América Latina. La intervención, llevada a cabo por 148 comandos peruanos, logró rescatar a 71 rehenes que permanecían secuestrados desde el 17 de diciembre de 1996 en la residencia del embajador japonés en Lima, tomada por el grupo terrorista MRTA.
La operación fue resultado de una cuidadosa planificación militar ante la falta de avances en las negociaciones. Los comandos entrenaron durante meses en una réplica de la casa, excavaron túneles inspirados en la cultura Chavín y utilizaron inteligencia sofisticada para obtener información clave desde dentro del inmueble. Uno de los protagonistas fue el almirante Luis Giampietri, rehén y militar, quien ayudó a facilitar la comunicación entre los secuestrados y las fuerzas externas.
El momento clave llegó a las 3:23 p.m., cuando una explosión marcó el inicio del asalto. Mientras los terroristas jugaban fulbito, los comandos irrumpieron por varios frentes en una operación rápida pero intensa, enfrentando disparos y granadas. El sacrificio fue alto: murieron dos comandos, Juan Valer y Raúl Jiménez, así como el rehén Carlos Giusti, juez supremo.
A pesar de las pérdidas, la Operación Chavín de Huántar consolidó su lugar en la historia como símbolo de coraje y eficiencia táctica. Hoy, casi tres décadas después, el Perú recuerda no solo el triunfo de una operación militar, sino el valor de quienes arriesgaron y dieron su vida por salvar a otros.