Este lunes 21 de abril, a las 7:35 de la mañana (hora en Ciudad del Vaticano), falleció el papa Francisco en su residencia de la Casa Santa Marta, en el Vaticano.
Este lunes 21 de abril, a las 7:35 de la mañana (hora en Ciudad del Vaticano), falleció el papa Francisco en su residencia de la Casa Santa Marta, en el Vaticano. La noticia fue confirmada por el cardenal Kevin Joseph Farrel, camarlengo de la Santa Sede, a través de un video mensaje transmitido desde la capilla del lugar. “El obispo de Roma ha vuelto a la casa del Padre”, declaró con voz solemne, destacando la vida de servicio y entrega del pontífice, especialmente hacia los más pobres y marginados. La muerte de Jorge Mario Bergoglio, de 87 años, marca el inicio de la llamada Sede Vacante, el periodo de transición hasta la elección de un nuevo papa.
Francisco, el primer papa latinoamericano de la historia, realizó su última aparición pública el pasado Domingo de Resurrección, cuando impartió la bendición ‘Urbi et Orbi’ desde el balcón de la basílica de San Pedro. Pese a su delicado estado de salud, recorrió la plaza en el papamóvil y saludó a algunos niños, un gesto que emocionó a los presentes. El papa se encontraba convaleciente tras una grave neumonía bilateral por la que había estado hospitalizado en el policlínico Gemelli por más de un mes. Desde su alta médica en marzo, sus intervenciones públicas fueron limitadas y no pudo participar en los principales ritos de Semana Santa.
En sus últimos días, Francisco mantuvo su cercanía con los fieles. El pasado Jueves Santo visitó una cárcel en Roma y días antes acudió a rezar a la basílica de San Pedro, donde saludó a peregrinos estadounidenses. Aunque sin las cánulas de oxígeno que había utilizado por su afección respiratoria, su fragilidad era evidente. El mundo católico despide hoy a un papa que marcó una era con su mensaje de humildad, su visión pastoral y su constante llamado a la justicia social. El Vaticano ya se prepara para el proceso de elección del próximo sucesor de Pedro.