Este jueves 10 de abril, los transportistas de Lima y Callao arrancaron un paro hartos de las extorsiones que ya se han cobrado la vida varios choferes. En puntos como la avenida Óscar R. Benavides y el cruce de Panamericana Norte con Tomás Valle, manifestantes obligaron a los pasajeros a bajar de buses y colectivos.
Este jueves 10 de abril, los transportistas de Lima y Callao arrancaron un paro hartos de las extorsiones que ya se han cobrado la vida varios choferes. En puntos como la avenida Óscar R. Benavides y el cruce de Panamericana Norte con Tomás Valle, manifestantes obligaron a los pasajeros a bajar de buses y colectivos.
Los conductores, con la molestia a flor de piel, dicen que el Estado los tiene abandonados, que no hay seguridad ni respuestas. En el Callao, cinco personas interceptaron una unidad de colectivo e hicieron bajar a los pasajeros. Actos similares ocurrieron en Independencia y San Martín de Porres, donde detuvieron buses de la empresa Etuchisa. Los manifestantes se colocaron frente a los parabrisas exigiendo la detención total del servicio.
Todo esto explotó después de que un chofer de Emisca S.A. fuera baleado mientras hacía su ruta en la cuadra 22 de la Av. Venezuela, Este crimen reavivó el temor en el gremio, que exige protección inmediata del Gobierno. Ante la tensión, varios ciudadanos optaron por no salir o usar rutas alternativas.
Los manifestantes planean llegar al óvalo La Punta, en el Callao, como cierre simbólico de la marcha, hasta el momento, las autoridades no han anunciado medidas concretas frente a la protesta. La situación deja en evidencia el nivel de violencia e inseguridad que enfrentan los transportistas y mientras tanto, miles de usuarios se ven obligados a caminar o gastar más para llegar a sus destinos.