La
implementación de modelos exitosos de otros países podría ser una alternativa
viable para contener el avance del crimen organizado, señala ComexPerú.
De acuerdo con el Sistema de Denuncias Policiales (SIDPOL), las denuncias por extorsión ascendieron a 64.7 por cada 100,000 habitantes en 2024, lo que representa un incremento del 438% en 2019. Asimismo, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, para el semestre julio-diciembre de 2024, el 45% de la población colocaba a la delincuencia como uno de los principales problemas del país, solo por detrás de la corrupción.
Al respecto, ComexPerú advierte que “esta situación tiene un impacto económico
muy fuerte, pues los costos directos del crimen y la violencia en el Perú
alcanzan el 2.82% del PBI, lo que socava las expectativas de personas y
empresas”.
El aumento en los índices de
criminalidad y la falta de medidas efectivas demuestran la necesidad de
replantear la estrategia de seguridad en el país. “La implementación de modelos exitosos de otros países podría ser una
alternativa viable para contener el avance del crimen organizado”, sostiene
el gremio.
Un caso exitoso es la
Operación a Ultranza PY, lanzada en febrero de 2022 en Paraguay. Coordinada por
la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), con apoyo internacional, esta
operación es considerada el mayor golpe contra el crimen organizado y el lavado
de dinero en el país. Logró más de 100 allanamientos simultáneos, la detención
de 30 personas y la incautación de bienes valorados en 100 millones de dólares,
incluidos inmuebles, vehículos y aeronaves.
Fuente:
Comex