Según el analista político Gustavo Romero, muchos empresarios ven la formalidad como un proceso costoso y complicado.
La formalización laboral en el Perú sigue siendo un desafío, pese al crecimiento del 29% registrado en 2023, según el Ministerio de Trabajo. El analista político Gustavo Romero atribuye esta problemática a la desconfianza en el Estado, los altos costos iniciales y las trabas burocráticas que enfrentan los pequeños empresarios. Según Romero, muchos empresarios ven la formalidad como un proceso costoso y complicado, agravado por el temor a los fiscalizadores, quienes a menudo priorizan imponer sanciones en lugar de brindar apoyo.
Para revertir esta situación, Romero propone medidas urgentes como la eliminación de sobrecostos laborales, la implementación de un sistema de devolución tributaria y el reconocimiento de incentivos para la formalización. Además, sugiere desarrollar campañas de comunicación que destaquen los beneficios de la formalidad, junto con la digitalización de trámites para simplificar procesos. Sin estas acciones, alcanzar el 50% de formalidad laboral proyectado para 2034 seguirá siendo un reto considerable.