Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto, advierte que las brechas de infraestructura en el sur del país y la inestabilidad en las reglas de juego podrían frenar el potencial minero del Perú pese a sus ventajas geológicas y energéticas.
El Perú reúne condiciones para convertirse en uno de los principales proveedores de minerales críticos que demanda la transición energética mundial, pero enfrenta obstáculos internos que podrían frenar ese potencial, advirtió Luis Miguel Castilla durante el World Mining Congress 2026. En ese sentido, afirmó que “los desafíos para la minería no se limitan a la gestión del riesgo, sino que están estrechamente vinculados con la calidad de la gobernanza y la capacidad de los Estados para administrar dichos riesgos”. Agregó que el entorno institucional será determinante para atraer nuevas inversiones.
Castilla explicó que la competitividad minera depende no solo de la riqueza geológica del país, sino también de factores como la obtención de permisos, la licencia social, el acceso al agua, la disponibilidad de energía y la estabilidad tributaria. Asimismo, alertó que “la estabilidad de las reglas de juego es fundamental para atraer inversiones de largo plazo”, por lo que el actual escenario de polarización política y fragmentación institucional “puede dificultar la expansión de la producción minera”.
Finalmente, destacó que el Perú mantiene ventajas comparativas difíciles de igualar, como su abundancia de recursos minerales y una de las matrices energéticas más limpias de América Latina. Sin embargo, sostuvo que el desarrollo del sector también dependerá de cerrar las brechas de infraestructura, especialmente en el sur del país. En esa línea, remarcó que “regiones como Arequipa, Cusco y Moquegua requieren mayores inversiones en líneas de transmisión para aprovechar plenamente su potencial minero y energético”, condición clave para impulsar nuevos proyectos y sostener el crecimiento del sector.
Fuente: Energiminas