El director general de la Dirección de Redes Integradas de Salud (DIRIS) Lima Sur, José Morales de la Cruz, negó que en esa jurisdicción se haya producido el despido de 2.000 trabajadores y precisó que lo ocurrido fue la culminación del período de prestación de servicios del personal locador, en el marco de una evaluación de necesidades y presupuesto.
El director general de la Dirección de Redes Integradas de Salud (DIRIS) Lima Sur, José Morales de la Cruz, negó que en esa jurisdicción se haya producido el despido de 2.000 trabajadores y precisó que lo ocurrido fue la culminación del período de prestación de servicios del personal locador, en el marco de una evaluación de necesidades y presupuesto. En entrevista para Radio Stereo Villa, sostuvo que la medida responde a una reorganización del servicio y no a una desvinculación masiva del personal nombrado o CAS.
Morales detalló que, al asumir la gestión, encontraron 435 locadores en DIRIS Lima Sur, aunque estimó que la necesidad real es de unos 120, quienes —según dijo— ya venían cumpliendo funciones necesarias. Explicó que la revisión se hace junto con jefes de establecimientos y responsables de RIS, con el objetivo de no afectar la atención al público y priorizar el uso eficiente de los recursos.
El funcionario afirmó que el presupuesto del sector salud se concentra en un 80% en planillas y deja apenas 20% para gestión, por lo que insistió en la necesidad de optimizar gastos. También señaló que el uso excesivo de locadores habría generado presión presupuestal y afectado la compra de medicamentos e insumos. Añadió que el dinero que deja de destinarse a esos contratos se redistribuye según el Plan Operativo Institucional y las prioridades del servicio.
Uno de los casos más sensibles es el cierre temporal del centro de salud Nueva Esperanza, dispuesto —según dijo— por observaciones de infraestructura que arrastran más de 10 años. Morales indicó que una parte del local ha sido declarada inhabitable, lo que representa un riesgo para trabajadores y usuarios. Aclaró que no se trata de un cierre definitivo y que el personal fue redistribuido a establecimientos cercanos mientras se levantan las observaciones.
El director general de la DIRIS Lima Sur sostuvo además que no se ha dejado sin atención a la población de Nueva Esperanza, ya que se reforzó la atención en locales próximos y se mantiene el trabajo territorial de Atención Primaria de Salud (APS) y guardia comunitaria. En paralelo, anunció que este fin de semana se desarrollará una campaña de salud preventiva, en línea con el llamado a la población a acudir a los establecimientos para vacunación, control y atención oportuna.
Morales también cuestionó que, en algunos casos, se paguen especialidades o guardias a personal que no cumple efectivamente con esas funciones. Como ejemplo de la presión sobre el presupuesto, señaló que la entidad paga más de un millón de soles al año en alquileres de locales y planteó que esos recursos podrían destinarse a equipamiento y mejoras de infraestructura. “Lo que interesa es brindar los servicios de salud”, remarcó.