El IPE advierte que las propuestas de los partidos en competencia podrían agotar los ahorros estatales y disparar el déficit fiscal.
A puertas de la elección definitiva, el Perú enfrenta un escenario fiscal cada vez más estrecho, marcado por el aumento sostenido del gasto y la reducción de sus ahorros. Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), estos se han reducido al 6.5 % del PBI, su nivel más bajo histórico, lo que limita la capacidad del Estado para responder ante futuras crisis. Pese a este contexto, el análisis advierte que los planes de gobierno en competencia no plantean una estrategia clara para restablecer el equilibrio fiscal. “Los candidatos que disputan la segunda vuelta no presentan propuestas para una consolidación fiscal ordenada”, señala el informe.
En el caso de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, el IPE identifica preocupaciones vinculadas al alto costo fiscal de sus propuestas y al retorno de esquemas de gestión estatal en sectores estratégicos. Su plan plantea que recursos como el gas y el petróleo sean administrados por empresas públicas, una fórmula que —según el análisis— ya mostró resultados negativos en el pasado. “El Perú ya buscó sustentar su crecimiento en empresas estatales y tuvo un mal resultado”, advierte el IPE.
El informe también señala que tanto Juntos por el Perú como Fuerza Popular incluyen medidas que reducirían los ingresos fiscales o incrementarían el gasto de manera significativa, con costos que podrían alcanzar los S/34 mil millones anuales. En este contexto, el IPE enfatiza la necesidad de reconstruir el Fondo de Estabilización Fiscal aprovechando el actual ciclo favorable de precios de los minerales. “El próximo gobierno debe aprovechar los todavía altos precios de los minerales para gestionar una recuperación de los ahorros públicos”, concluye el análisis.
Fuente: IPE y El Comercio