El crecimiento urbano, la escasez de recursos y la contaminación agravan la crisis hídrica en zonas vulnerables, mientras se requieren cambios sostenidos en hábitos y políticas públicas.
El antropólogo Jorge Rojas advierte que el adecuado manejo del agua en Lima Sur es un desafío urgente debido a factores estructurales como el crecimiento demográfico y el impacto del cambio climático. “Hay que recordar siempre que Lima está construida sobre un desierto”, señala, al explicar que la expansión de la ciudad ha reducido la disponibilidad del recurso hídrico. En ese contexto, sostiene que las poblaciones más vulnerables son las más afectadas por la escasez y la limitada distribución del agua.
Asimismo, Rojas indica que los problemas de acceso al agua se agravan por la expansión urbana en zonas de riesgo y la deficiente gestión de residuos sólidos, lo que genera contaminación y riesgos sanitarios. Frente a ello, enfatiza la necesidad de cambios sostenidos en la sociedad: “Lo fundamental es un cambio en las costumbres y usos del agua”, afirma. Además, propone fortalecer la educación ambiental y desarrollar estrategias a largo plazo que involucren a la población y a las autoridades para mejorar la gestión del recurso hídrico.
Fuente: Lima Conecta