En tiempos donde la película El brutalista ha atraído la atención del público por haber recibido 3 galardones en los Premios Oscar 2025, es el momento apropiado para pensar sobre el impacto que este estilo arquitectónico ha tenido en nuestra percepción del entorno urbano y en la formación de los arquitectos. El brutalismo, que emergió en la segunda mitad del siglo XX, se distingue por su simplicidad, funcionalidad y el uso notable del hormigón expuesto. A pesar de que puede parecer un estilo polémico, su influencia en la arquitectura contemporánea es indiscutible y continúa siendo vigente en la actualidad.
El brutalismo representa más que un estilo. Es una filosofía arquitectónica que intenta poner de relieve la funcionalidad y la sencillez de las formas. Se caracteriza principalmente por el uso de hormigón expuesto, mostrando su textura y estructura sin revestimientos ni pinturas. Este enfoque no solo disminuye costos y tiempos de construcción, sino que también invita a reflexionar sobre la esencia misma de la arquitectura: la relación entre el espacio y el usuario. Las edificaciones brutalistas son monumentales, con formas simples y geométricas que predominan en líneas rectas y ángulos marcados, creando estructuras que son funcionales y representativas en el paisaje urbano.
Si bien el Perú no es tan famoso por sus ejemplos de arquitectura brutalista como otros países, se pueden encontrar influencias de este estilo en algunas obras modernas y contemporáneas. En ciudades como Lima, podríamos descubrir edificios que integran elementos brutalistas. Aunque la escasez de documentación específica sobre ejemplos locales hace que resulte complicado identificar obras puramente brutalistas en el país; sin embargo, sí se pueden identificar influencias y criterios alineados al estilo original mencionado. Algunos ejemplos:
Estos edificios no solo representan el estilo brutalista, sino que también reflejan la influencia política y social de la época en la arquitectura peruana.
El brutalismo, a pesar de su controversia inicial, ha dejado una huella permanente en la historia de la arquitectura. Su enfoque en la funcionalidad y la utilización de materiales crudos ha influido en la evolución de estilos posteriores, como el postmodernismo y la arquitectura deconstructivista. En la carrera de arquitectura, el estudio del brutalismo es fundamental por varias razones:
El brutalismo nos enseña que, a veces, lo más simple puede ser lo más poderoso. En un mundo donde la complejidad es cada vez más común, este estilo nos invita a regresar a lo esencial: el espacio, la función y la relación humana con el entorno. Mientras seguimos avanzando en la arquitectura, es importante recordar que el legado del brutalismo está en sus edificios y en la forma en que nos hace pensar sobre el espacio y nuestra conexión con él.