La Municipalidad de Lima implementa un plan de desvíos por 150 días en el cruce de las avenidas Tomás Valle y Universitaria.
La ejecución de la Vía Expresa Norte, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la capital, comenzó con la implementación de un plan de desvío vehicular para mitigar el impacto en la zona norte de la ciudad. Esta intervención se concentra en la intersección de las avenidas Tomás Valle y Universitaria, un punto neurálgico que busca ser optimizado para aliviar la congestión vehicular crónica de la zona. Según explicó el jefe de obra de la Municipalidad de Lima, Erick Mauricio, el acceso a estas vías principales quedará restringido por un periodo prolongado, indicando que “durante 150 días la avenida Universitaria con el cruce de Tomas Valle (estarán cerradas)”.
Ante el inicio de los trabajos, conductores y peatones han expresado su preocupación por el incremento del desorden y el caos vehicular, especialmente durante las horas punta. Los usuarios de la vía solicitaron una mayor presencia de la Policía de Tránsito para garantizar la seguridad y fluidez en los puntos críticos donde se han establecido los desvíos. “Pido que venga la policía de tránsito para poder colaborarnos y ayudarnos más que nada en hora punta”, manifestó un conductor afectado por el inicio de las obras, resaltando la necesidad de una mejor gestión del flujo vehicular.
Asimismo, los ciudadanos exhortaron a las autoridades municipales a cumplir rigurosamente con el cronograma de ejecución para evitar que el proyecto se extienda más allá de lo planificado. Existe un temor generalizado de que la obra sufra retrasos que prolonguen las molestias para los transeúntes y el transporte público. “Bueno, las obras siempre son igual; ojalá que también no se demoren mucho; a veces demoran demasiado”, agregó otro conductor respecto a la incertidumbre sobre los plazos finales de entrega de la nueva Vía Expresa.
Fuente: Panamericana