DE TODO EL MENÚ ELECTORAL, LOS PLATILLOS QUE QUEDARON NO SON DE MI AGRADO

La jornada electoral se amplió hasta este lunes 13 de abril, iniciando a las 7:00 a.m. y culminando a las 6:00 p.m., una situación nunca antes vista, especialmente porque modificó la agenda de los votantes. Sin embargo, al mediodía ya se contaba con proyecciones de resultados a través de encuestadoras. Una de ellas fue el Conteo Rápido Integral de Ipsos Perú, realizado por encargo de Transparencia. Estos resultados continúan posicionando a la candidata del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, en el primer lugar, seguida por un empate técnico entre Roberto Sánchez, candidato presidencial por Juntos por el Perú; Rafael López Aliaga, de Renovación Popular; y Jorge Nieto, del partido Buen Gobierno.

Categoria : Editorial
Fecha de publicacion : 14 de abril de 2026 a las 10:02 a. m.
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#Elecciones2026 #VillaElSalvador

La jornada electoral de abril de 2026 en Villa El Salvador ha dejado al descubierto una preocupante fragilidad en la organización de nuestros procesos democráticos. Lo que debía ser una fiesta cívica se convirtió, para muchos ciudadanos, en una experiencia marcada por la desinformación, la descoordinación y la pérdida de tiempo. Las denuncias sobre mesas que no abrieron oportunamente, materiales electorales que llegaron tarde y largas filas bajo condiciones adversas reflejan una gestión que no estuvo a la altura de las expectativas ciudadanas.


El malestar expresado por los votantes no es menor. En un país donde gran parte de la población depende del trabajo diario para subsistir, perder uno o incluso dos días para cumplir con el deber cívico representa un sacrificio significativo. Aun así, muchos acudieron con responsabilidad a ejercer su derecho al voto, lo que evidencia un compromiso democrático que contrasta con las fallas logísticas observadas. La indignación no solo radica en la incomodidad, sino en la sensación de abandono por parte de las autoridades encargadas de garantizar un proceso ordenado.


Las críticas también alcanzan a las instituciones responsables, particularmente en lo que respecta a la planificación y ejecución del proceso electoral. Resulta inadmisible que, a pocas horas de iniciarse la votación, no se contara con todos los recursos necesarios en los locales. La percepción de improvisación y desorden debilita la confianza en el sistema electoral y abre espacio a cuestionamientos que pueden afectar la legitimidad de los resultados.


Finalmente, los primeros reportes de los resultados electorales han generado reacciones mixtas entre la población: algunos los consideran previsibles, mientras otros expresan sorpresa o escepticismo. Sin embargo, más allá de las preferencias políticas, queda claro que la ciudadanía espera transparencia, eficiencia y respeto en cada etapa del proceso. La democracia no solo se construye con votos, sino con instituciones sólidas capaces de responder a la confianza que el pueblo deposita en ellas. Hoy, esa confianza exige ser recuperada.