El diseño de entornos activos y el uso de materiales adecuados son fundamentales para reducir la percepción de inseguridad en la ciudad.
El arquitecto Víctor Irribarren señaló que la infraestructura vial cumple un rol clave en el comportamiento y la percepción de seguridad de las personas en la ciudad, destacando que no se trata solo de construir pistas o veredas, sino de integrar diversos elementos urbanos. Explicó que, según enfoques como el de Jane Jacobs, la presencia de personas en las calles —los llamados “ojos en la calle”— es fundamental para generar entornos más seguros, ya que los espacios transitados brindan mayor confianza frente a aquellos que permanecen vacíos o abandonados.
Asimismo, indicó que las deficiencias en la infraestructura, como la falta de veredas o pistas adecuadas, no solo afectan la movilidad, sino que también refuerzan la percepción de inseguridad y exclusión social. Puso como ejemplo zonas de Lima donde la ausencia de planificación y la zonificación inadecuada generan espacios poco transitados, especialmente en áreas industriales que permanecen vacías gran parte del día. En ese sentido, advirtió que una mala organización urbana puede propiciar condiciones para la delincuencia al reducir la presencia constante de ciudadanos.
En esa línea, el especialista subrayó que uno de los principales problemas en la ciudad es la falta de planificación en el diseño y mantenimiento de las vías, lo que se evidencia en soluciones temporales, uso inadecuado de materiales y proyectos mal ejecutados, como ciclovías sin integración adecuada. Frente a ello, planteó que, si bien existen medidas rápidas y de bajo costo, la solución real requiere una reforma integral de la planificación urbana. Finalmente, destacó la importancia de priorizar espacios peatonales, promover usos mixtos en las calles y generar entornos activos que incentiven la presencia de personas, lo que contribuiría no solo a mejorar la movilidad, sino también a reducir la inseguridad y dinamizar la vida urbana.
Fuente: Lima Conecta