Manuel Marrugarra transformó una crisis en oportunidad al fundar un negocio familiar basado en recetas norteñas y atención personalizada.
Manuel Marrugarra, de familia panadera, contó que decidió iniciar la venta de empanadas como una alternativa de ingreso durante la pandemia, apoyándose en su experiencia en panadería y pastelería. Empezó vendiendo pequeñas cantidades en un cooler cerca de la Panamericana Sur hasta que, gracias a la acogida de los clientes, logró establecerse en un local y ampliar progresivamente su negocio junto a su familia.
El emprendedor explicó que su propuesta se basa en recetas con influencia norteña, heredadas de su familia, y en una oferta variada que incluye empanadas de carne, pollo, champiñones, acelga, lomo saltado y opciones mixtas. Señaló que su principal público son trabajadores y conductores de la zona, por lo que prioriza ofrecer productos accesibles y de calidad. Asimismo, destacó que uno de los pilares de su crecimiento ha sido brindar una experiencia cercana al cliente, generando un ambiente acogedor que invite a las personas a regresar.
Finalmente, Manuel reconoció que a lo largo de los años ha enfrentado dificultades; sin embargo, afirmó que estas situaciones le permitieron adquirir mayor aprendizaje y fortalecer su negocio. Como consejo para otros emprendedores, resaltó la importancia de la disciplina, los valores y el apoyo familiar, señalando que estos elementos son fundamentales para salir adelante incluso en contextos adversos.
Fuente: Lima Conecta