En barrios populares de Lima, miles de mujeres dedican su tiempo a cocinar y ayudar a familias vulnerables, convirtiendo las ollas comunes en espacios de apoyo y organización vecinal.
Miles de mujeres en Lima, pese a sus propias carencias, dedican parte de su tiempo a sostener ollas comunes que alimentan a familias vulnerables. Una de ellas es Raida Ayala, integrante de la olla común Tres Cruces, quien cada día trabaja para apoyar a quienes más lo necesitan.
Ayala contó que su compromiso nació durante la pandemia. “Gracias a la olla común he aprendido a ver el caso de cada familia que tiene necesidades. Desde la pandemia aprendí a apoyar a adultos mayores, niños y personas que la pasan mal”, señaló.
Actualmente, en su entorno más cercano son diez personas las que dependen de estos alimentos de lunes a viernes. “Esto lo hace la persona que le nace, no por obligación. Cuando nace del corazón se hace con cariño”, afirmó. También pidió respaldo para continuar. “Detrás de cada representante hay familias con necesidades”, remarcó.
Fuente: Lima Conecta